Chevrolet Corvette: siete décadas del deportivo V8 de Estados Unidos

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Chevrolet Corvette Sting Ray 1963 con la luneta partida, que solo se ofreció ese año.
Chevrolet Corvette Sting Ray 1963 con la luneta partida, que solo se ofreció ese año. Foto: Avaldia / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0
En esta nota
  1. Un show car que se hizo realidad
  2. 1955: llega el V8
  3. Ficha de las generaciones
  4. Sting Ray: el Corvette de culto
  5. La C3 y la caída de la potencia
  6. De la C4 a la C8
  7. Cómo reconocer cada uno

Hay autos que marcan una época y hay autos que atraviesan todas. El Chevrolet Corvette está en el segundo grupo: se fabrica sin interrupciones desde 1953, va por su octava generación y es el único deportivo biplaza de producción masiva que una automotriz estadounidense mantuvo en línea de forma continua. Allá le dicen “America’s Sports Car”, y no es marketing vacío.

Un show car que se hizo realidad

El Corvette se mostró por primera vez en el Motorama de General Motors de enero de 1953, en el hotel Waldorf-Astoria de Nueva York. El nombre lo propuso Myron Scott, de relaciones públicas de GM, tomando el de la corbeta, un buque de guerra chico y maniobrero. La respuesta del público fue tan buena que la producción arrancó el 30 de junio de 1953.

Chevrolet Corvette 1953, el primer año: carrocería de fibra de vidrio y motor de seis cilindros.
Chevrolet Corvette 1953, el primer año: carrocería de fibra de vidrio y motor de seis cilindros. Foto: Coolalabright / Wikimedia Commons, CC BY 4.0

Esos primeros autos tenían una particularidad que se volvió marca registrada: carrocería de plástico reforzado con fibra de vidrio. En 1953 se hicieron apenas 300 descapotables, todos en blanco Polo White y armados a mano. Pero ojo, que el primer Corvette no era V8: usaba el seis en línea Blue Flame de 235 pulgadas cúbicas (3,9 litros) y 150 HP.

1955: llega el V8

El cambio de rumbo vino en 1955, cuando se ofreció el V8 de 265 pulgadas cúbicas (4,3 litros), el primer small block de Chevrolet. Mejoró el 0 a 100 km/h en unos tres segundos y la gente lo pidió casi en masa: de las 700 unidades de ese año, se estima que apenas seis salieron con el seis cilindros.

En 1957 apareció la inyección mecánica “Ramjet” sobre el 283, que en su versión más potente rendía 283 HP: un caballo por pulgada cúbica, un hito que Chevrolet usó en su publicidad. Para 1962 el small block creció a 327 y la versión inyectada llegó a 360 HP, la más rápida de toda la primera generación. Si querés entender de dónde sale todo esto, mirá nuestra nota sobre small block vs. big block.

Ficha de las generaciones

GeneraciónAñosMotor destacado
C11953–1962Seis Blue Flame 235; V8 265, 283 y 327
C2 Sting Ray1963–1967327 inyectado; big block 396 y 427
C31968–1982350, 427 ZL-1 de aluminio, 454
C41984–1996350 L83 y L98 con inyección
C51997–2004LS1 de aluminio, 345 a 350 HP
C62005–2013LS2 de 6,0 litros y 400 HP; LS7 de 7,0 litros
C72014–2019LT1 de 6,2 litros, 455 a 460 HP
C82020–LT2 central-trasero, 495 HP

Sting Ray: el Corvette de culto

La C2 (1963–1967) estrenó el nombre Sting Ray, la primera carrocería coupé y la suspensión trasera independiente. El diseño fue de Larry Shinoda bajo la dirección de Bill Mitchell, y la coupé de 1963 tenía la famosa luneta partida en dos, que el ingeniero jefe Zora Arkus-Duntov odiaba porque tapaba la visión trasera. Al año siguiente se fue, y por eso hoy la “split window” es de las más buscadas.

En 1965 llegaron los frenos a disco en las cuatro ruedas y el primer big block, el 396 de 425 HP. En 1966 se sumó el 427. El big block, más barato que la inyección y más potente, terminó matando a la Rochester inyectada después de 1965.

La C3 y la caída de la potencia

La C3 (1968–1982), inspirada en el prototipo Mako Shark II, fue la generación más curvilínea y la que estrenó los techos T-top desmontables. En 1969 apareció el 427 ZL-1 todo de aluminio, homologado con 430 HP pero con bastante más en la realidad. En 1970 el big block pasó a 454 y el small block LT-1 dio 370 HP.

Chevrolet Corvette C3 Stingray, fotografiado en Stuttgart.
Chevrolet Corvette C3 Stingray, fotografiado en Stuttgart. Foto: Alexander Migl / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

Después vino el bajón: menos compresión para naftas de bajo plomo en 1971, potencias netas en 1972 y catalizadores en 1975. Aun así, 1979 fue el año récord de producción, con 53.807 unidades. En 1981 la fábrica se mudó de St. Louis a Bowling Green, Kentucky, donde se arman todos los Corvette desde entonces y donde está el Museo Nacional del Corvette.

De la C4 a la C8

La C4 (vendida como modelo 1984) trajo tablero digital y suspensión de aluminio, y desde 1985 inyección “Tuned Port”. La C5 de 1997 fue un salto enorme con el LS1 de aluminio, el motor que después iba a ser rey de los swaps; acá lo vamos a contar en la nota de motores LS de GM. La C6 subió a 6,0 litros y el Z06 montó el LS7 de 7,0 litros, el small block más grande que ofreció GM. La C7 volvió al nombre Stingray con el LT1 de inyección directa.

Chevrolet Corvette ZR-1 de 1995, la versión más potente de la cuarta generación.
Chevrolet Corvette ZR-1 de 1995, la versión más potente de la cuarta generación. Foto: Charles from Port Chester, New York / Wikimedia Commons, CC BY 2.0

Y en 2020 llegó la revolución: la C8 tiene el motor detrás del habitáculo, algo que se venía discutiendo en GM desde hacía décadas. Te lo contamos en detalle en la nota sobre el Corvette C8.

Cómo reconocer cada uno

Si ves uno en una exposición, fijate primero en la trompa: faros a la vista y parabrisas envolvente es C1; faros escondidos con guardabarros bien musculosos y paragolpes cromados finos apunta a C2 o C3 temprana; y las cuatro luces traseras redondas, presentes desde 1961, siguieron hasta que la C7 las cambió en 2014. Un Corvette de cualquier época es una lección de historia del V8 sobre cuatro ruedas.

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