Chevrolet Chevelle SS: del 396 al LS6 de 450 HP

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Para muchos fierreros, el Chevelle SS 454 de 1970 es el muscle car definitivo: el auto mediano de Chevrolet con el big block más grande que ofrecía la marca y una potencia declarada que todavía hoy impresiona. Pero para llegar a ese pico hubo un camino de seis años, que arrancó con un auto familiar pensado para pelearle al Ford Fairlane.
Un mediano para todos
El Chevelle se presentó en agosto de 1963 como modelo 1964, sobre la nueva plataforma A de General Motors, con chasis separado y distancia entre ejes de 115 pulgadas. Era la respuesta de Chevrolet al Fairlane de Ford y venía a llenar el hueco entre el chico Chevy II y los Chevrolet grandes. Fue el único auto completamente nuevo de la industria estadounidense ese año, y en su primer año de vida se fabricaron 294.160, de los cuales 76.860 eran SS.
Hubo de todo: sedán, coupé, convertible, rural y hasta la pick-up El Camino, que volvió al mercado como parte de la familia Chevelle. Al Fairlane, de paso, lo tenemos bien estudiado en la nota del Ford Fairlane V8 292.
El SS: de paquete estético a muscle car
Al principio el Malibu SS era sobre todo un paquete de apariencia de US$162: emblemas, butacas, consola y tazas del Impala SS. A mitad de 1964 apareció el 327 con 250 o 300 HP, y en 1965 la versión L79 de 350 HP.
El salto real fue el Z16 de 1965: un SS 396 con chasis reforzado de convertible, frenos del Impala y el big block 396 Turbo-Jet. Se hicieron apenas 200 de producción más un prototipo, todos coupés hardtop, y hoy se estima que sobreviven unos 75.
SS 396, modelo propio
En 1966 el SS 396 pasó a ser una serie propia, con carrocería nueva y capó con tomas simuladas.

| Ficha SS 396 (1966) | Dato |
|---|---|
| Motor | V8 big block 396 (6,5 l) |
| Potencias ofrecidas | 325, 360 y 375 HP |
| Carrocerías | Coupé hardtop y convertible |
| Suspensión | Resortes más duros, barra estabilizadora más gruesa |
En 1968 la carrocería se volvió a rediseñar, con capó largo y cola corta, y una distancia entre ejes de 112 pulgadas para las coupés. En 1969 el SS 396 dejó de ser serie y volvió a ser un paquete, pero se vendió como pan caliente: unos 86.000 Malibu llevaron la opción SS 396.
1970: el año del LS6
En 1970 General Motors levantó el límite de cilindrada para sus medianos y Chevrolet no se hizo rogar: llegó el SS 454. Había dos versiones del big block de 7,4 litros:

- LS5: 360 HP en versión estándar.
- LS6: alta compresión, botadores sólidos y 450 HP brutos declarados.
Esa cifra del LS6 es la que convirtió al Chevelle 1970 en leyenda. El SS 396 siguió en catálogo con 350 HP (y una versión de 375), aunque el motor en realidad ya medía 402 pulgadas cúbicas. Ese año el Chevelle SS-396/454 superó en ventas por unas 13.000 unidades al Road Runner, que a su vez le ganó por poco al GTO. Los rivales tienen nota propia: el Pontiac GTO y el Plymouth Road Runner.
Si querés saber qué tiene de especial el big block, mirá la nota sobre el Chevrolet 454.
Los Yenko y el final del SS
Mientras tanto, el concesionario Don Yenko, de la zona de Pittsburgh, usó el sistema de pedidos especiales COPO de Chevrolet para armar sus propios Chevelle de alta performance, los famosos Yenko Super Cars.
Pero la fiesta duró poco. En 1971 bajó la compresión, Chevrolet empezó a publicar potencias brutas y netas, y el SS pasó a ser casi un paquete estético que se podía pedir con cualquier V8 opcional. En 1973 la tercera generación estrenó la carrocería “Colonnade” sin convertible ni hardtop. El SS se ofrecía hasta en la rural, con 454 opcional, pero fue su último año: de 28.647 Chevelle SS de 1973, 2.500 tenían el 454. Después el nombre Chevelle siguió hasta 1977 y desde 1978 el modelo pasó a llamarse Malibu.
Qué mirar
Un SS 454 LS6 auténtico vale fortunas, y convertir un Chevelle común en “SS” es relativamente fácil. Antes de entusiasmarte, pedí la documentación de fábrica y revisá los códigos de motor y carrocería con un especialista de la marca.





